martes, 27 de diciembre de 2011

Escala de valor social: Personal, comunal, público y cívico

Leyendo Cognitive Surplus de Clay Shirky he llegado a un capítulo en el que se muestra los 4 niveles de valor añadido que las redes sociales, o el exceso de cognición social puede conseguir.

Cómo se puede apreciar en el título del artículo los cuatro niveles van desde las actividades mas personales ejecutadas en la red, a las mas cívicas. Veamos pues, qué las diferencia.

Valor Personal: es el tipo de valor que nosotros recibimos cuando somos activos en vez de pasivos, cuando creamos en vez de consumir. Es la energía que mueve el mundo de los hobbies. Existen casos en que personas totalmente descoordinadas realizan acciones similares, por ejemplo, las famosas fotos de gatos que parece que hablen, los Lolcats, donde los usuarios de manera personal publican sus fotos, únicamente por puro placer de dar a conocer al mundo su hobby.


Valor Comunal: sucede cuando el valor añadido lo recibimos dentro de una comunidad cerrada, es decir, formamos parte de una comunidad y sólo sus miembros reciben los beneficios de su actividad. Por ejemplo, los meetups, son coordinados por un organizador, y reúne a personas que forman parte de su meetup para realizar un encuentro en el que tratar temas interesantes para todos sus integrantes.


Valor Público: en este caso el valor añadido es normalmente creado por una comunidad, pero su contenido y beneficios es público. Por ejemplo, las comunidades de desarrollo de software en código abierto. Estas comunidades colaboran en la creación de un software cada vez mejor, compartiendo los trocitos de código de programación e incrementando el valor añadido por la ayuda de todos, con un gran valor añadido: este software mejorado está disponible al público para su uso. 

Valor Cívico: sería algo similar al caso anterior, pero con un valor añadido en la sociedad. Son comunidades en las que de manera organizada se provoca un efecto positivo en la sociedad en general, no sólo en sus usuarios. De hecho, en muchos casos la sociedad desconoce tal beneficio y el origen del mismo. Por ejemplo, organizaciones que de repente aparecen y se coordinan por personas totalmente aisladas pero que actúan como una sola y que aportan beneficios a la sociedad en general.






Conclusiones
Tal vez sea interesante que las marcas y organizaciones comiencen a ir tomando conciencia de este valor añadido que nos aporta la sociedad y su exceso de cognición. 
Hasta hace unos años la gente dedicaba una gran parte de su tiempo a ver la tele como modo de evasión de la sociedad que vivía, en la actualidad podemos observar como muchos jóvenes (y mayores) están restando horas de televisión e incrementando horas de sociabilización en red, creando redes mas personales, mas comunales, mas públicas e incluso más cívicas... ¿estarán las marcas preparadas para esto?

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